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sábado, 12 de marzo de 2011

Los cachureos de los cachureos


Según la RAE, “Cachureo” es el nombre coloquial que se da en Chile al conjunto de objetos desechados, pero según mi señora esposa, son leseras, porquerías, y cuando esta más enojada, son basura. La verdad que para los coleccionistas los “cachureos” se acumulan en la medida que uno va recogiendo y armando su colección, pero a veces, hay cosas que no son tan propias o especificas de la colección, pero están relacionadas y el coleccionista las atesora e igual las guarda. Les voy a hablar de mi colección de Cristalería, y para comenzar, aquí una foto de tres hermosas piezas que sobrevivieron al terremoto.
Un schopero de madera, hecho con un tronco, una copa con asa de pvc hecho de una lata de cerveza, una copa hecha con 2 pedazos de botella de cerveza, etc, ¿son parte de la colección?,,, Uno de los grandes coleccionistas Argentinos dice (y coincido con él), que la Breweriana se refiere al coleccionismo de todos los elementos y objetos utilizados por las cervecerías para la comercialización de la cerveza.  Bajo ese punto de vista, todo schopero, vaso o copa que no provenga de una cervecería, no debería ser parte de una colección.  Recuerdo hace unos años, haber escuchado a un amigo coleccionista brasilero refunfuñar sobre los vasos falsos o truchos, que circulaban mucho en Brasil, en ese momento pensé que eso no pasaría en Chile, pero según lo visto en la última fiesta de la cerveza, me equivoque. Ojo con los vasos “truchos”, pues podemos encontrar hermosos vasos con gravados espectaculares de logos de cervecerías, pero que no son originales. Están también los schoperos conmemorativos, es decir los que traen gravado el nombre o evento, técnicamente estos también no son parte de la colección, pero ¿A quien no le gusta un recuerdo, de por ejemplo, Malloco 2007?.  Como he dicho otras veces, en el coleccionismo no hay reglas, pero para mí, estos vasos que no son de cervecerías, son los Cachureos de los Cachureos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Colección terremoteada


Ha pasado más de un año del terremoto ocurrido en nuestro País, las cosas están un poco más calmadas, los corazones están sanando, y se ha comenzado a recuperar lo material. Afortunadamente no tuve que lamentar perdidas de ningún tipo, excepto por mi colección.  Fueron cerca de 50 latas llenas, 20 botellas, y lo más lamentable, 35 vasos de cervecerías, entre ellos varios muy antiguos.  Aquí les va el video gravado un par de días después del terremoto, sin comentarios.....


viernes, 25 de febrero de 2011

Bierfest Viña del Mar


No quiero ser odioso como esas tías jodidas, pero se los advertí…. La fiesta de la cerveza de Viña fue un fiasco completo. Casi una decepción amorosa, que me ha dejado meditando todos estos días sobre si escribir o no sobre el tema. Creo que alguien tiene que hacerlo, así que aquí vamos… La organización y producción no fue mala, fue pésima… La publicidad prácticamente no existió, y creo que vi un cartel amarillo cerca de la entrada del sporting. La entrada carísima ($ 4.500, rebajada a $ 4.000 y el último día a 2 por 1), sin derecho ni siquiera a una silla, pues si no fuera por las 20 sillas de los 2 locales de comida rápida, el total de sillas, sillones o asientos habría sido cero. Perdón, estaba el pisoteado y húmedo a cerveza césped de las canchas de futbol que funcionan habitualmente en el lugar. Esto cuando se veía el césped, pues la cantidad de vasos, papeles y sepa que cosas mas arrojadas al suelo era increíble, no habían tachos de basura, solo unos cuantos papeleros tipo baño, esparcidos por la inmensidad de la basura. Esto es cuando se veía la basura, pues de noche no se veía nada. Se habrán dado cuenta de lo consientes con el ahorro de energía que fueron los organizadores, pues cada stand contaba con la cantidad exacta de un soquete y una ampolleta de 40 watts.  18 cervecerías, 3 stand de cachureos (chocolates, gorros mexicanos y no se que, xd?), 2 locales con comida rápida, muy rápida, además de un ½ puesto de choripanes, esto porque yo tengo una parrilla más grande que la que había. Y pare de contar. No perdón, una tienda de la Bierfest de Viña, el stand más grande con venta de gorros, poleras, vasos, y todo tipo de chucherías cerveceras con el logotipo del evento, para llenar aún más las arcas de los organizadores. Se me olvidaba, un tobogán inflable, el escenario de 4 x 4 metros y los baños químicos. Después de las 8 de la noche había que esforzarse con las dotes de slalom, pues era impresionante la cantidad de curaditos que había que esquivar, se echaron de menos los carabineros, especialmente cuando el servicio de guardias, observaba inmutable las variadas peleas que se originaron. ¡Que oportunidad se perdió Viña!, estoy de acuerdo con la Municipalidad que no autorizará el evento para el próximo año.
Pero vamos a lo nuestro, novedades muy pocas, solo destacar este llamativo posavasos de la cerveza local Kobold (Mantagua).

En cervezas, una mención a la delicada stout de Soma, un aplauso para la Barley Wine de Kobold (Aunque prefiero su Scottiish Ale), y felicitaciones para la “Brownsea”, de Mafeking, una Porter suave, un tanto dulce que recuerda una staut, pero con un fondo largo y seco. Una interesante cerveza que espero probar nuevamente, con la esperanza de que la receta se haya duplicado

miércoles, 26 de enero de 2011

Las Fiestas de la Cerveza


Dentro de muy poco se realizara en Viña del Mar una fiesta de la cerveza artesanal “Bierfest Viña del Mar”, wow.! . Aunque no tengo nada que ver con la organización o con los expositores, tengo un cierto temor como coleccionista, cervecero y viñamarino. El temor es a que se pierda la oportunidad de hacer una verdadera fiesta de la cerveza, aprovechando el mes pic de turistas en la ciudad más concurrida y turística de Chile. Desde hace varios años ya se realizan fiestas de la cerveza en distintas parte de Chile, especialmente en Santiago, y la verdad es que cada día están más alejadas de lo que puede ser una fiesta. La mayoría se ha convertido solo en una tomatera desenfrenada o lo que podríamos llamar una “chupatón”.-  Primero están los visitantes, en su mayoría jóvenes que equivocadamente creen que hay que concurrir llevando los vasos, shop o pitcher más grandes, y beber la mayor variedad y cantidad posible de cerveza. Están los Cerveceros Artesanales, los principales expositores a mi juicio. Debemos entender que la mayoría está viviendo de sus cervezas y la ocasión amerita vender la mayor cantidad posible. La tarea que ellos tienen no es menor, pues están creciendo y algunos están haciendo mejores cervezas que hace unos años, pero creo que deben ir más allá de un mesón con barra chopera y un par de objetos de memorabilia cervecera. A los otros expositores, participantes y/o oportunistas los voy a nombrar a través de los organizadores, personas o empresas que han visto una oportunidad y un nicho importante solo para ganar dinero.   ¿Que tiene que ver un espejito chino con marco plástico, o una cara de cristo tallada en corteza de árbol, con una fiesta de la cerveza? La mayoría de las fiestas trae como apéndice una feria de chucherías que se ofrecen al visitante como si fuésemos aborígenes americanos encandilados por los conquistadores. Están los importadores, que en el último tiempo han sido un muy buen aporte, contribuyendo a la variedad y sobretodo a la calidad.  Están los Bares y Pub, que corroboran que no solo se trata de beber cerveza. Están los proveedores de insumos y escuelas de cerveceros, bien. Está la comida, generalmente chatarra, muy poco variada y con altos precios (se apoya la tendencia a solo beber). ¿Dónde están los gourmet, los chef, los restaurantes, y las escuelas de cocina y hotelería de los Institutos profesionales y Universidades?. Las entretenciones, un par de juegos mecánicos del año 60 y un tobogán inflable donde los pocos niños que concurren, hacen interminables filas, para saltar bajo el sol por 5 minutos. ¿Dónde están los juegos cerveceros, las competencias en familia, los torneos, etc.?, (Esto avala que durante el día penen las animas y se duerma la mona, y en la noche algunos se desquiten bebiendo).  Tengo temor de que se pierda la oportunidad de hacer una gran fiesta, y tengo mucho más temor de que aún no se tenga claro que la cerveza no es para emborracharse.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Más cuerpo, más color, más sabor….

Más cerveza… Creo que nadie puede negar el gran trabajo de posicionamiento que se ha hecho con esta marca, desde su nacimiento en 1942 como “Pilsener Extra”, hasta el día de hoy, que es la cerveza industrial más consumida en todos los segmentos. Hace bastantes años ya, se ha iniciado una campaña dirigida a los jóvenes buscando un posicionamiento a través del humor irreverente que ubica a la marca con mucha precisión en el terreno de la diversión y liberación, a veces con fuertes connotaciones de masculinidad y orgullo nacional, y otras en que se roza el menosprecio y la mala educación.  Está tan bien lograda la campaña, que hasta el momento no he necesitado mencionar la marca (y no la voy a mencionar).
La genialidad de la campaña y la razón de su éxito, pareciera ser porque estas frases pueden nacer desde cualquier situación o lugar, y corresponden a una especie de “catarsis chilensis”.  
Las frases han sido publicadas en todo tipo de apoyo publicitario y memorabilia, como se puede apreciar en las siguientes fotografías.
No se exactamente cuantas frases son en total, pero son muchísimas. Lo que si se con certeza, son las frases distintas que han aparecido en las latas. Aunque la campaña comenzó en 2001, solo a finales del verano (febrero) de 2004 aparece en el mercado el primer set de latas, denominado “Llegaron las clases, salud por eso”. Posteriormente se han lanzado distintos set, relacionados con la llegada de la primavera y del verano, e incluso uno relativo a las elecciones presidenciales del año recién pasado. Hasta el momento van 95 latas con frases distintas, he aquí la fotografía de todas ellas…


viernes, 17 de diciembre de 2010

Minor difference

En ese afán propio de los coleccionistas, hoy he revisado las estanterías de mi supermercado habitual, y luego de hurgar con ese ojo entrenado por lo años, encontré una lata de cerveza Escudo de 473 cc., que trae algunas diferencias en los escritos laterales. Como se trata de una lata chilena, para mi es una nueva lata. Aquí les va la foto;
 Creo que el coleccionista debe estar claro en identificar cuales son los cambios que hacen considerar que una lata se guarde o no en la colección. Con mucha velocidad las marcas de cerveza del mundo modifican el diseño de sus latas. En un gran porcentaje de los casos, los cambios son muy evidentes; un cambio de diseño total, cambio del color de fondo de las letras, una frase nueva, o ciertos elementos gráficos que son agregados o retirados, frases o logotipos de promoción y/o patrocinio, etc. Sin duda estos cambios mayores determinan una nueva lata que se incorpora a la colección.
Por el contrario, los cambios menores pueden hacer crecer la colección en forma insospechada, cuando se trata, por ejemplo de un cambio del fabricante de las latas, el cambio del número de una dirección, un cambio leve del color de fondo, tamaño del código de barras, etc. Sin duda que el coleccionista general se desprenderá de la lata, y solamente el coleccionista especializado debe guardarlas en su colección.
Cuando se trata de la especialización, ya sea en las latas del propio país, de una marca especifica, de un continente, etc.; bajo mi punto de vista respecto del coleccionismo de latas de cerveza, hay tres parámetros que considerar en la identificación de las variaciones en las latas, a saber:
a) El Diseño 
(La etiqueta, los colores, los dibujos, etc.),
b) La Cerveza y la Cervecería 
(Ingredientes, alcohol, volumen, direcciones, código de barras, etc.).
c) La Lata 
(Forma o tipo de lata, material, fabricante, etc.). 

En vista de los parámetros anteriores, los cambios que se identifican pueden ser muy leves. He aquí unos ejemplos;

Cambio del color de fondo
Cambio de volumen de 473cc.  a  470 cc.
Cambio de forma de lata
Algunos coleccionistas del mundo utilizan un método para poder identificar que latas guardar y que latas desechar de la colección. Es la “Regla de los Cinco Pies” (Five Foot Rule), se trata de que estando parado a una distancia de 1,5 metros (cinco pies) de las latas que queremos comparar, debe aparecer una diferencia notoria para poder guardar la lata. Con todo el respeto que se merecen los coleccionistas que utilizan este método, yo lo descarto taxativamente, pues analiza solo el parámetro visual relativo al diseño y descarta los otros parámetros de comparación descritos anteriormente.
 

lunes, 6 de diciembre de 2010

¿Donde está el límite del entusiasmo?

Hace unos días atrás, José Luis, amigo y coleccionista Uruguayo hizo una pregunta sobre como catalogar una lata con un sticker o etiqueta adhesiva, para los más legos como yo. Al ver esta etiqueta tan hermosa, tan bien hecha, y que es respaldada por una campaña publicitaria en Uruguay, me hizo dudar, pero afortunadamente solo fue un momento, je,je. Por un lado, la gran mayoría de los coleccionistas hemos concensuado que una lata pertenece al país donde se vende. Por otro lado, los coleccionistas de O.C.O.C. (One country, one can – una lata por cada país, y ojala la más antigua del país), en su afán de hacer más extensas y complejas sus colecciones, catalogan sus latas por territorios y estados, aunque estos no sean políticamente independientes. En general todos estos territorios y estados no producen cerveza, por lo que la indicación en la lata es muy importante para determinar donde se comercializan. La forma de identificar las latas llega a ser tan sutil, como nos cuenta en su página, nuestro amigo coleccionista norteamericano. Mark Rodgers; and a few "optimists", like me, will even display cans that they have from a reliable source that swears the can was purchased in a country even if the can does not have anything specific on the can”. Esto para mi es demasiado! 

       Esta es la lata brahma de Brasil, cuya única diferencia es el sticker.

Yo soy partidario de reconocer sólo las impresiones de fábrica, es decir, cuando la cervecería productora, o la cervecería importadora, tuvieron la intensión de comercializar la cerveza en un determinado país. Personalmente, reconozco solo hasta el importador indicado con tinta de fábrica en la tapa de la lata. Les doy dos motivos para catalogar de esta manera, Primero, hoy en día con las fronteras abiertas y con la red tan cerca de todos, cualquier distribuidor contacta a otro distribuidor, negocian, y colocan cualquier cosa que esté permitida en los envases, y sin que la cervecería productora lo sepa. (Es cosa de ver los supermercados, tiendas de departamentos, etc.). Segundo, cualquier indicación o señal en una lata, que para retirarla no dañe la lata, es prescindible, por lo tanto no es valida. Al revés, cualquier indicación de importador o comercializador, que para eliminarse, requiera dañar la lata, es valida.

En fin, como José Luis y mis otros amigos coleccionistas ya saben, en la Breweriana no hay reglas, por lo que cada uno deberá adoptar sus propios criterios, pero el guante está echado.